31.1.10

EL ABORTO EN URUGUAY: La era Misoprostol


Se consigue por al menos dos vías: redes solidarias y en el creciente mercado negro. Escuche el audio del contacto con el vendedor clandestino y vea las fotos de la venta en Tres Cruces

La Ley de Salud Sexual y Reproductiva votada por el Parlamento a fines de 2008 fijó la obligatoriedad de informar a las mujeres con un “embarazo no deseado o no aceptado” acerca de los métodos más seguros para realizarse un aborto. Y el primer método sobre el que se informa -y que para algunos expertos su uso se ha popularizado– es el Misoprostol, un fármaco indicado por los gastroenterólogos para tratar la úlcera péptica, pero que a los efectos abortivos debe ser colocado en la boca del útero.
Las mujeres se informan, pero se van de la consulta médica con las manos vacías, porque el médico que las asesoró no le puede dar acceso al fármaco ya que este requiere receta verde de un gastroenterólogo.
“Hay una contradicción”, advierte el nuevo presidente de la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay (SGU), Francisco Cóppola, quien sostiene que “la ley obliga a informar (a las pacientes) sobre la reducción de daños, pero después vaya y arréglese como pueda”.
El debate en torno a este medicamento se hizo particularmente intenso con el rechazo que provoca a nivel de la Iglesia y de organizaciones pro vida.
Producto de esta “contradicción” es que las mujeres que quieran usar el Misoprostol deben apelar a vías clandestinas, aunque algunas de esas vías tienen matices entre sí.
LA VIA “SOLIDARIA”
Si uno tiene quien le haga una receta verde (un médico que estaría apartándose de sus responsabilidades), lo puede comprar en una farmacia, donde la caja con 28 comprimidos cuesta unos $ 6.900.
Otra vía es de que los trabajadores de la salud que actúan en esta área califican de “solidaria”: grupos de mujeres que de manera cuasi militantes consiguen las pastillas de mujeres que compraron y les sobraron (o por alguna vía que Observa no pudo confirmar).
El presidente de la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay (SGU), Francisco Cóppola, confirma esta vía de acceso al medicamento.
“Son mujeres que pasaron por situaciones horribles para conseguir el Misoprostol, y no quieren que otras pasen por las mismas condiciones”, reconoce Cóppola.
El encargado del Área de Salud Sexual y Reproductiva en el Ministerio de Salud Pública (MSP), Fabián Rodríguez, dijo conocer la existencia de estas redes que proporcionan el fármaco, muchas veces traído del exterior, y que su uso se popularizó
Alejandra López Gómez, directora de la organización no gubernamental Mujer y Salud en Uruguay (MYSU) también admite que estas redes que proporcionan el medicamento existen
UN NUEVO MERCADO NEGRO
Sin embargo, y como siempre ocurre cuando una sustancia no del todo legal se comienza a utilizar en cantidades, ha surgido una especie de mercado negro.
Luego de realizar una búsqueda por distintos sitios web y Facebook, se dio con un vendedor que suministraba 4 pastillas del fármaco por la suma de $ 2.800. El jueves 21 de enero se realizó el contacto telefónico y se gestionó la compra.
Según le confió este vendedor de Misprostol en forma clandestina, atiende los requerimientos de 40 personas por semana. Una caja de Misoprostol en Argentina cuesta $ 2.570 en las farmacias y trae 16 comprimidos, es decir que al vender 4 pastillas a $ 2.800 en Uruguay, el vendedor ilegal está sacando $ 8.630 por caja. Si el vendedor no estaba alardeando y realiza 40 ventas semanales, entonces está manejando una cifra de ganancia superior a los $ 85 mil por semana.
El contacto con el vendedor se estableció en la Terminal de Tres Cruces ese mismo día, y Observa registró el audio y algunas fotos.
El blister plateado de 4 pastillas de Oxiprost del Laboratorio Beta (nombre comercial con el cual se vende en Argentina) fue entregado junto a un “manual explicativo” con indicaciones para colocarse el medicamento y advertencias sobre lo que hacer y no hacer.
“Las 4 pastillas son juntas” fue lo primero que dijo el hombre ante la pregunta de la periodista sobre cómo debía iniciar el tratamiento. Sin embargo, hay médicos que aseguran que con la colocación de dos pastillas es suficiente.
Y según se indica en el libro “Uso de Misoprostol en Obstetricia y Ginecología”, publicado en 2007 por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, durante el primer trimestre de embarazo (hasta 12 semanas) se recomienda “misoprostol vaginal, 800 microgramos, cada 6 u 12 horas, hasta completar tres dosis”, es decir hasta 12 pastillas.
El encargado del Área de Salud Sexual y Reproductiva en el Ministerio de Salud Pública (MSP), Fabián Rodríguez, de un tiempo a esta parte se empezaron a visualizar las consecuencias de la masificación del fármaco, el cual –según afirma– se utiliza “de forma folklórica” sin previo asesoramiento médico.
Si bien Rodríguez integra el staff técnico del gobierno –que es impulsor de estas políticas– también reconoce que hay riesgos por el mal uso de este medicamento, como los partos prematuros extremos y las malformaciones.

FUENTE: (Observa)

Fecha: 24/01/2010 | 20:10 | Montevideo, Uruguay

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