9.11.09

El arsenal cambió ejes de la campaña

Alfonso Lessa
La campaña electoral tuvo en los últimos días un giro absolutamente inesperado y de derivaciones aún inciertas: el hallazgo del impresionante arsenal del contador Feldman se coló abiertamente en el tramo final hacia el balotaje y se instaló como un tema que estaba por completo afuera de la agenda política.
Lo cierto es que, lo que en primera instancia parecía un tema meramente policial, se politizó y contaminó la campaña electoral afectando su clima e influyendo incluso en las negociaciones del postergado debate entre las fórmulas que competirán en tres semanas.
La irrupción del ex presidente Jorge Batlle tratando de implicar a dirigentes tupamaros como Jorge Marenales en algún tipo de relación con Feldman y el arsenal, explotó como una de las granadas que guardaba celosamente el misterioso personaje que murió a tiros en Shangrilá. 
Esa explosión se amplificó, además, con la intervención de Luis Alberto Lacalle que en declaraciones a Clarín de Buenos Aires planteó posibles vinculaciones con el terrorismo. El candidato blanco, además, conversó con Batlle y anunció que se reunirá con él para analizar el tema. Entre algunos dirigentes herreristas existe el absoluto convencimiento de esta vinculación. Otros, miran con cierta inquietud el acercamiento de Lacalle a Batlle. Las denuncias del Frente contra los blancos por publicidad que vincula a la izquierda con el arsenal, agregaron otro condimento a este complicada panorama.
¿Por qué irrumpió Batlle del modo que lo hizo? ¿Tiene pruebas e indicios claros o simplemente pretendió generar un hecho político que pudiera cambiar el rumbo de la campaña?
Hasta ahora, incluso en su comparecencia ante la Justicia, Batlle planteó interrogantes, pero las respuestas no aparecen por ningún lado. Si efectivamente se comprobara su hipótesis, podría haber un cambio en la campaña, pero si ocurriera lo contrario, el caso podría actuar como un bumerán. Algunos sectores y dirigentes de los partidos tradicionales, en tanto, han tomado distancia del asunto y lo miran de reojo y con cautela, hasta el propio candidato colorado, Pedro Bordaberry.
Para la Justicia y la Policía, hasta donde se sabe, todas las hipótesis están abiertas: desde el tráfico de armas al narcotráfico, desde vinculaciones con grupos violentos del signo que fuera, al hecho de que eventualmente se trate de un arsenal "dormido", que está allí desde hace años, aunque no se sepa con qué objetivos.
El convencimiento que tienen algunos herreristas sobre este asunto, será lo que intentarán expresar los diputados Jaime Trobo y Gustavo Borsari en la interpelación a los Ministro de Interior, Jorge Bruni, y Defensa, Gonzalo Fernández, el próximo martes.
Lo cierto es que se trata de un caso realmente extraño, cuyo personaje central estaba apartado de su familia y que aparentemente no había generado nunca sospechas. Pero es cierto que hasta el momento se plantean muchas preguntas, incluso acerca del procedimiento policial, en el cual se produjo la muerte de un joven agente -que fue "regalado" a buscar a Feldman a Shangrilá- y heridas a otros dos. Y que le permitió a Feldman estar muchas horas dentro de su casa, con todo el tiempo disponible para hacer lo que necesitara.
Una pregunta central, refiere al motivo por el cual Feldman resistió de la manera que lo hizo, asesinó e hirió, por delitos o faltas que en principio no le hubieran costado demasiado.
La hipótesis de un loco solitario no parece muy razonable. Más factible parece pensar que Feldman era sólo la punta de una madeja muy entreverada. Y más aún, que se trataba de un eslabón cuya desaparición hace más difícil la investigación. Parecería, además, que el incendio que provocó el hallazgo del arsenal, fue intencional: esto quiere decir que tal vez alguien sabía lo que había dentro de la casa y quiso que se conociera, justo ahora. ¿Quién? ¿Y para qué?
En cualquier caso y cualquiera sea el resultado de la investigación -si es que finalmente llega a algo- la sola aparición de tamaño arsenal en plena ciudad, resulta altamente inquietante.

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